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Análisis y Crítica sobre la Cultura

 
Esta página está dedicada al análisis y a la crítica de la cultura nacional de los colombianos; a mostrar y resaltar los modelos culturales y anticulturales que predominan en ella, así como, también, a presentar  modelos sustitutivos que ofrezcan mejorarla sustancialmente. 
 
El holismo (del griego ὅλος [holos]; todo, entero, total) es la idea de que todas las propiedades de un sistema dado, (por ejemplo, biológico, químico, social, económico, mental o lingüístico) no pueden ser determinados o explicados por las partes que los componen por sí solas. El sistema como un todo determina cómo se comportan las partes. Como adjetivo, holística significa una concepción basada en la integración total frente a un concepto o situación.
 
El principio general del holismo fue resumido concisamente por Aristóteles en los libros de metafísica (clasificados después de los de física): "El todo es mayor que la suma de sus partes". Se puede definir como el tratamiento de un tema que implica todos sus componentes, con sus relaciones invisibles por los cinco sentidos, pero evidentes igualmente. Se usa como una tercera vía o un nuevo enfoque a un problema. El holismo enfatiza la importancia del todo, que es más grande que la suma de las partes (propiedad de sinergia), y da importancia a la interdependencia de éstas.
 
Trata de presentarse directamente como un axioma para el nuevo planteamiento que se proponga resolver y a veces no es expuesto como una hipótesis. Este es su principal problema de validación, al ver si tiene las propiedades del método científico.
 
 
"Muchos, únicamente, miraban a los árboles; otros veían el conjunto de ellos; pocos veían y miraban el bosque; yo vivía en el bosque"  
 
De lo particular y de lo general: la parte y el todo 
  
"La importancia que tiene el individuo (lo particular, la parte) sobre el grupo, la colectividad, la sociedad o lo general (el todo), a primera vista, nos parece relevante. Aun así, no se puede entender la existencia del individuo, o de la parte, en forma separada de la colectividad, de la sociedad,  de la unidad general y total. La parte es y tiene sentido porque pertenece a un todo, a un universo, unidad general, mayor y superior. Así, el individuo es y tiene sentido porque es parte de un grupo, de una colectividad, de una sociedad, de una especie, de toda la unidad natural y social que lo hace ser. 
 
No es correcto marcar alguna preponderancia del individuo sobre la colectividad o sociedad, como tampoco es correcto marcar alguna preponderancia de la colectividad o sociedad sobre el individuo, porque lo cierto es que el individuo y la sociedad son correlativos como el todo y la parte. Por esto, estamos obligados a dejar a un lado la antigua interpretación que divide y separa a las partes del todo, al individuo de la sociedad en la que vive; a suprimir  el defectuoso análisis que disecciona la unidad funcional de las cosas, los entes, los organismos, los sistemas, las personas, las sociedades. Ya no es posible entender un todo a partir de la segmentación de sus partes, de esa primitiva anatomía, porque como se ha afirmado hasta la saciedad "el todo es mucho más que la suma de sus partes", no es un conjunto de partes; esta afirmación  no necesita demostraciones ni pruebas porque ya es aceptada como una perogrullada, una premisa sobre la que hemos establecido la mayor parte de nuestro modo de pensar y  entender la compleja naturaleza de las cosas. 
 
 
Individuo y colectividad son inseparables, persona y sociedad son inseparables; no se puede aislar a un ser humano de su grupo, ni de su especie, porque el individuo es el grupo y es la especie; y el grupo y la especie es algo diferente, mayor y superior, a la suma de sus individuos; ninguna colectividad o sociedad es una suma de individuos ni personas.  Este no es un punto de vista, ni un problema filosófico, sino un asunto fáctico, de los hechos de la naturaleza y de las sociedades; es un asunto natural y artificial, cultural en esencia; no hacemos filosofía con esta manera de crítica, lo que hacemos es ciencia pura, o lo que es más, establecemos un modo (manera y forma) de entendernos a nosotros mismos como partes de un todo especial, social, colectivo o grupal, que presenta cualidades y características muy diferentes a los individuos por separado. Aquí es oportuno repetir, una vez más, el ejemplo del agua que aparece en forma muy diferente a la forma de sus componentes, oxígeno e hidrógeno; con  características y cualidades nuevas, extraordinarias, especiales, que no estan presentes en los constituyentes que la originan. 
 
A partir de esta premisa: "el todo no es la suma de sus partes, sino un holismo especial de hecho", podemos empezar a entender nuestra propia cultura como individuos, personas, y como nación, como sociedad y como Estado. Estamos, pues, por esto, obligados a revisar y cambiar el viejo "Contrato Social" que permite una cultura de la dominación, del poder, de la subyugación y de variadas formas de sometimiento o sumisión de unos seres humanos con otros. No caemos en la trampa de pregonar una libertad absoluta, con la confusión y el caos que esta conlleva, sino que nos damos cuenta de la urgente necesidad de comprender y entender de un nuevo modo nuestra realidad como seres humanos y especie, como seres vivos conscientes e inteligentes, que sabemos que sabemos, pero que, además, sabemos el por qué y el para qué sabemos; de todo esto somos conscientes y resaltamos sus causas. Es ser humano posee la capacidad  mayor de la consciencia, es la mayor consciencia  conocida del universo, con voluntad y  creatividad propias para enderezar su destino, o para corromperlo. Todo depende de nosotros, de nuestro saber y entender, de nuestra propia consciencia". 
 
    
 
Aceptamos que "el individualismo es una posición moral, filosófica-política, ideológica, o simplemente un punto de vista que enfatiza la dignidad moral del individuo. Hoy, los individualistas promueven el ejercicio de los objetivos y los deseos propios en tanto se permita su independencia y su autosuficiencia, mientras que se oponen a la mayoría de las intervenciones externas sobre las opciones personales, sean estas sociales, estatales, o de cualquier otro tipo de grupo o institución. En el lado opuesto están los colectivistas, socialistas, quienes no han podido estructurar y establecer un modelo de sistema social libre de la intervención de la voluntad de los individuos dominantes, quizá porque es imposible. El individualismo hace del individuo su centro y fuerza, promueve que los individuos expresen y hagan efectivas sus mejores y sus peores fuerzas, en tanto que comienza con la premisa fundamental de que "el individuo humano es de importancia primaria en la lucha por la liberación". Los derechos humanos sin limitantes y la libertad absoluta son la substancia de esta teoría. El liberalismo, el existencialismo y el anarquismo son ejemplos de movimientos que toman al individuo humano como unidad central de análisis y de acción. También, el individualismo ha sido usado como término denotando la cualidad de ser, un individuo, una peculiaridad. El individualismo es también asociado con intereses y estilos de vida artísticos y bohemios donde existe una tendencia hacia la autocreación y la experimentacion en tanto opuesta o elusiva de la tradición o las opiniones y comportamientos populares o de masas y en tanto con una posición filosófico-ética aparentemente humanista. 
 
Hoy, nuestra consciencia se forma exclusivamente en el marco del individualismo o el colectivismo sin permitir el entendimiento de que el individuo y la sociedad son lo mismo y no dos cosas separadas y diferentes; no podemos concebir una sociedad sin individuos ni tampoco individuos sin sociedad, de tal modo que si pretendemos poner en funcionamiento a una sociedad debemos poner en funcionamiento a los individuos que la conforman, sus miembros; y por igual, si queremos que  los individuos funcionen debemos hacer funcionar la sociedad de la cual ellos son parte, sin perder de vista que los beneficios de la existencia y de la vida, del bienestar, de la estabilidad, la seguridad,  y el progreso son de todos los individuos y de la sociedad en general, o no son de ninguno;  al no entenderse la correlatividad del individuo y la sociedad,  todos terminamos consumiéndonos y desapareciendo en el desorden y en el caos, perdiendo  la oportunidad de ser la consciencia de nosotros mismos y del universo social al que pertenecemos". Si no le damos a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César,  no habrá  Dios ni César. 
        
 
Relación de la cultura individual, personal, privada, intima, con la cultura colectiva, social, pública.
 
 
"Un fractal es un objeto semigeométrico cuya estructura básica, fragmentada o irregular, se repite a diferentes escalas. El término fue propuesto por el matemático Benoît Mandelbrot en 1975 y deriva del Latín fractus, que significa quebrado o fracturado. Muchas estructuras naturales son de tipo fractal.
 
Si bien el término "fractal" es reciente, los objetos hoy denominados fractales eran bien conocidos en matemáticas desde principios del siglo XX. Las maneras más comunes de determinar lo que hoy denominamos dimensión fractal fueron establecidas a principios del siglo XX en el seno de la teoría de la medida."
 
Este concepto de fractal, como estructura única que se repite formando otra estructuras mayor e igual, puede aplicarse de forma exacta a las estructuras sociales y culturales, como un método para entender  de qué modo se relaciona la forma de la cultura particular con la forma de la cultura general, 
 
La cultura individual, personal, privada e íntima es el fractal fundamental de la cultura colectiva o social, de la pública y común, de la general. Es por esta razón que resulta importante, con demasía,  crear y producir, realizar,  en el nivel individual, una cultura lo suficientemente inteligente, abandonando los modelos primitivos y salvajes que de hecho resultan cuando la cultura se atiene a las respuestas inmediatas de los instintos e intuiciones, de los sentimientos que no son tamizados con la razón y alguna de sus lógicas. 
 
La vida animal evoluciona desde la inconsciencia a la preconciencia y hasta la consciencia de la consciencia, exclusivamente humana, la que hace humano al humano. Animal racional fue la acertada definición de humano que dieron los griegos clásicos y que sigue vigente hasta ahora. El ser que sabe y que sabe que sabe es el ser humano. Por esto,  entre más control produzca sobre lo descontrolado, es más humano; entre más voluntad aplique a lo involuntario, es más humano; entre más arte produzca perfeccionando lo natural, es más humano. Entre más cultura cree, produzca, realice, es más humano.
 
La cultura individual, como un fractal, configura la cultura social, la cultura general. Una canción de Jhon Lenon, un poema de Mario Benedetti, un cuadro de Picasso o Da Vinci, la Capilla Sixtina de Miguel Angel o el canto en la ducha de mi hija, transforman el mundo de los seres humanos en igual modo, " sucediendo así que, una pequeña perturbación inicial, mediante un proceso de amplificación, podrá generar un efecto considerablemente grande a mediano o corto plazo de tiempo" como se entiende con el efecto mariposa.
 
 
 
Después de cada acto y obra de la cultura el mundo no es el mismo, y será de una forma determinada por este. 
 
 
 
 
 
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